Todos hemos tenido que viajar alguna vez en compañía de niños pequeños, ¿a que sí?
Esto que voy a contar, me ocurrió cuando yo viajaba a España.
Mi asiento se encontraba muy cercano a un niño especialmente inquieto que, a su vez, se sentaba detrás de un hombre de aspecto imponente.
El viaje estaba resultando bastante ameno.. hasta que me giré para mirar al niño.
Todo sucedió, en mi mente, a cámara lenta... el niño aprovechó un descuido de su madre para deslizarse a la parte delantera de su asiento, y asir con las dos manos el pelo del hombre "imponente".
Asombrada, observé como el "pelo", se escurría de la cabeza del hombre para pasar a las manos del niño, que sonreía satisfecho de su descubrimiento.
El hombre se giró inmediatamente, y, observo a la madre, luego al niño, de nuevo a la madre, y por último a mí, que ví como su desconcierto se tranformaba en vergüenza y después en enfado.
La madre se deshacía en disculpas, el niño en risas, yo y el resto de pasajeros, desde lejos, observabamos como transcurría el panorama.
Fue uno de esos momentos increíbles, horripilantes a la vez que divertidos, que se guardan siempre en la memoria.
Supongo que esas son las desventajas de llevar peluquín.. siempre se puede "escurrir" su posición inicial(:
Es realmente grato ver (o debería decir leer?) a alguien que sabe transmitir sus vivencias, o experiencias del pasado, citando el bien elegido nombre del blog, permitiendo que otras personas puedan enriquecerse al recibirlas.
ResponderEliminarMis felicitaciones, Alfonsina
Hola!
EliminarGracias por tu opinión, es muy gratificante ver que hay personas a las que les gusta el tema de mi blog, ya que su objetivo es gustar, para que asi la gente pueda enriquecerse con las experiencias de otros.
Mif felicitaciones también por tu blog, que me ha gustado bastante ( ^^ ), un saludo!
Pero qué niño más mono, no? xD
ResponderEliminarLa verdad es que me hizo pasar una vergÜenza ajena importante, pero sí, era adorable :3
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